Hoy te dejo con la entrevistar a Eva, Sergio y Mus de Viajar&Roll, os animo a que los sigas en sus redes sociales y que veas los vídeos tan chulos que hacen de sus viajes.

 

Yo ya os conozco, pero para quién no sepa quiénes sois aún, contadnos un poco…

Somos Eva y Sergio, una pareja de Valencia con 28 y 31 años respectivamente. Nos conocimos trabajando en la misma empresa y nueve meses después de empezar la relación decidimos dejar nuestros empleos fijos. Teníamos buen sueldo, buen horario y proyección de ascenso, además, era acorde a lo que ambos habíamos estudiado, pero nos faltaba algo.
Compramos un par de billetes de ida a Brasil y al final recorrimos desde Sao Paulo hasta Cancún haciendo autostop durante 9 meses. Para recuperar el dinero invertido viajando volamos a Canadá y trabajamos recogiendo fruta durante 3 meses. Justo un año después de marcharnos volvíamos a casa, el 8 de Octubre de 2017.
El viaje nos había cambiado por completo y no queríamos parar de viajar, pero teníamos claro que queríamos ser tres y no dos. Así es como dejamos atrás los prejuicios, las advertencias y las demás complicaciones y nos llevamos a nuestro perro Mus con nosotros.
Elegimos un destino y una forma de viajar que se acoplara también a él. Europa es relativamente fácil para viajar con perro y la bicicleta nos da la independencia para ir los tres sin problemas.
Sin planear mucho, con 0 experiencia sobre viajes en bicicleta y con muchas ganas, el 16 de Enero de 2018 salíamos de casa de los padres de Sergio los tres subidos a dos bicis que pesaban más que nosotros. La dirección: Tarifa, el punto más al sur de la Europa continental. De allí nos dirigimos, cruzando toda Europa, hasta Cabo Norte en Noruega dentro del Círculo Polar Ártico (punto más al norte de la Europa continental). Cruzamos casi toda la península en uno de los peores inviernos de los últimos años.
El 15 de Agosto de 2018 llegamos los tres a nuestro objetivo después de casi 7 meses y 9500km.

Y quién es Mus?

Mus es un perro mestizo que ahora tiene poco más de 4 años. Eva lo recogió con sólo tres meses de una protectora en la que fue abandonado cuando era un cachorro junto con su mamá y sus hermanos.

Es un perro muy alegre, tranquilo y obediente. Algo miedoso a las novedades pero que se hace muy rápido a cualquier cosa.
Se lleva muy bien con otros perros, gatos, y demás seres del mundo animal. Lo único que no le gusta mucho son las moscas, a las que ataca sin compasión cuando le rodean.

¿Cómo decidisteis hacer este viaje con Mus?

Cuando hicimos el viaje por Latinoamérica nos pensamos mucho el llevarlo, pero al final nos rendimos ante tanta advertencia y los miedos que nuestro entorno nos infundaba. Estando allí, Eva lo echaba mucho de menos y conocimos a gente que estaba viajando con perro. Desde muy pronto decidimos que volveríamos a por él y viajaríamos los tres fuera donde fuera.

Europa era el destino más fácil de todos los posibles. Apenas hay fronteras, no hay perros callejeros peligrosos, menos enfermedades, mayor conciencia hacia las mascotas… Y además, para nosotros también era más fácil ya que era nuestro primer viaje en bicicleta.

¿Alguna vez alguien os ha criticado por llevaros a Mus a Cabo Norte en bicicleta?

Todo el viaje lo hemos compartido en las redes sociales y cada vez nos sigue más gente. El estar expuesto al público origina que muchas veces recibas críticas sobre cualquier cosa que aparezca en los medios.

Nos han dicho que si el perro va siempre corriendo y sufriendo, cuando en realidad el 90% del tiempo va subido a la caja. Que si pasa frío o calor, que si la caja es muy pequeña, que si le obligamos a viajar con nosotros por capricho… un poco de todo.

Incluso en alguna ocasión la gente en la calle ha venido a regañarnos mientras estábamos parados, pensando que lo llevábamos todo el camino corriendo. Claro que cuando veían lo bien que tenía las patas y le explicábamos que iba sobre la caja cambiaban de actitud.

A nosotros nos gustan mucho los perros y sabemos que quien más se preocupa por su bienestar somos precisamente nosotros, por la tanto, tenemos la conciencia bien tranquila. Al final el perro lo que quiere es estar con sus humanos. Sólo hay que verle la cara a Mus para entenderlo, y no es casualidad que nosotros nos refiramos a él muchas veces como “el perro más feliz del mundo”.

A los países que habéis viajado con él, ¿os han puesto algún problema?

Ningún problema. Hemos viajado hacia el norte donde la conciencia respecto a la tenencia de mascotas, a su respeto y a la compresión va creciendo conforme aumentas en latitud. España es el país que más trabas nos ha puesto; problemas en cafeterías y en los albergues del camino de Santiago donde no nos dejaban entrar, por ejemplo.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor del viaje a Cabo Norte?

Siempre decimos que en el primer viaje lo mejor fue la experiencia de hacer autostop, en este, lo mejor de todo sin duda ha sido poder compartir el viaje con Mus.

Lo peor de un viaje así es vivir expuesto a las condiciones meteorológicas día tras día. Hemos acampado el 95% de los días y hemos pasado casi 7 meses en la calle. Lluvia y frío son el peor enemigo y encima se ha juntado que este invierno ha sido el peor de los últimos años.

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Eva, ¿Cómo has llevado este gran viaje en bicicleta sin tener apenas experiencia? ¿Repetirías?

Comencé este viaje con la ingenuidad de quien no sabe muy bien a lo que se somete. Habíamos visto a bastante gente viajando en bicicleta, gente normal como nosotros, y yo siempre remito al mantra de que si otros pueden hacerlo, con más o menos exigencia yo también puedo, sólo hace falta voluntad.

El deporte en general siempre me ha gustado mucho, pero partía de cero en cuanto al “ciclismo”. Así que el primer error me pasó factura: no compré una bicicleta que se ajustaba a mis necesidades. Las primeras dos semanas sufrí bastante por no llevarla adaptada a mí, pero después de pasar por un par de talleres la experiencia cambió por completo. Comencé de verdad a disfrutar yendo en ella, y me ha permitido tener un contacto con el entorno y conmigo misma que no me dan otros medios de transporte. Así que sí, repetiría un viaje en bicicleta sin dudarlo.

Sergio, ¿Cómo fué llevar a Mus en la bici?¿Le costó a Mus acostumbrarse a ir en la bicicleta?

Bueno, en realidad yo nunca había llevado alforjas en la bici y cuando empezamos a viajar fue como todo a la vez. Los primeros días notaba todo el conjunto muy pesado pero al poco tiempo me acostumbré. Me gustaba notarlo detrás o mirando por mi lado con la lengua que le llegaba al suelo y con una cara que parecía que sonreía.

Por suerte Mus es un pero muy obediente y aprende súper rápido. Al principio le costó el hecho de hacerse a la caja, pero en pocos días se subía sólo con una orden. Para él, la caja era sinónimo de pasárselo bien, de conocer otros sitios y de estar con nosotros. Además se convirtió en su refugio; cuando se sentía inseguro en el suelo (en los ferrys por ejemplo) saltaba dentro.

¿Qué es lo mejor de vivir viajando? ¿ y lo peor?

Lo mejor es que nunca te aburres de una rutina impuesta. Cada día es diferente y el no saber qué va a pasar o dónde vas a dormir a nosotros nos gusta mucho.

Lo peor es que el tiempo sigue pasando; lo abuelos se hacen más viejitos y los niños más mayores. Te pierdes muchas cosas de tu vida y puede que no estés en momentos en que te gustaría estar. Y que no encajes tanto a la vuelta también.

¿Ha sido difícil la convivencia 24h los tres? 😀

Para nada. Creo que los tres tenemos formas de ser muy compatibles y aunque siempre pueden surgir roces son mínimos en poco tiempo están solucionados. Además, la bicicleta deja espacio para que uno mismo vaya pensando en sus cosas… es como meditar, yte vuelve muy zen.

Contadnos alguna anécdota de Mus…

Como ya hemos comentado antes, Mus es un perro bastante asustadizo y en sus genes tiene algo de perro pastor. En Noruega hay bastantes ovejas y a veces es fácil verlas en la carretera. Pues bien, en general siempre se sentían bastante curiosas con él y en más de una ocasión acabaron persiguiéndolo mientras él huía aterrado. Digamos que le pastoreaban ellas a él y no al revés.

¿Qué es lo mejor de viajar con Mus? Y los inconvenientes?

Lo mejor es poder compartir nuestra vida con él en mil lugares. Observar cómo se relaciona con el medio, con la gente y con nosotros.Los inconvenientes son los típicos que cualquier familia con perro ya conoce: tener el acceso prohibido en la mayoría de lugares, es más difícil que te acojan en una casa, el transporte público, etc.

¿Pensáis hacer los siguientes viajes con él? Se puede saber si tenéis algo pensado ya? 🙂

Sin duda alguna el próximo viaje será con Mus. Ya no concebimos la opción de dejarlo aquí, ni queremos ni nos apetece.Tenemos muchas ideas para el próximo gran viaje pero nada concreto… Primero tenemos que cerrar algunas cosas aquí y seguir libres por el mundo, cada día nos levantamos con un plan diferente en la cabeza.

 

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Tema papeles y vacunas… ¿Habéis tenido algún problema en algún país? ¿Os pedían la cartilla o algún papel?

En Europa es muy fácil moverte con o sin perro. Lo único es que para cruzar a Noruega sí que te piden la desparasitación del perro y el cuño de un veterinario. Tienes que realizarlo entre 120 y 24 horas antes de la entrada en el país. Nosotros lo hicimos en Dinamarca y no hubo mayor problema. En la frontera nos pidieron el pasaporte de Mus y su cartilla y todo Ok.

En qué países habéis notado que los perros son mejor recibidos? Que sean más tolerantes con ellos.

Pondríamos a Francia y Alemania en primer lugar, luego el resto y por último Noruega y España a la cola.Nuestra sensación en Francia y Alemania fue muy buena y en el resto también pero estuvimos menos tiempo.En Noruega los perros se ven más como una herramienta de trabajo (por la caza, los perros de trineo, etc.) y creemos que no hay tanta cultura de tener perros en casa.

¿Se os ha puesto malo mientras viajabais?

Únicamente en Cabo de Gata, en Almería donde comió “algo” y vomitó varias veces. Le vimos flojo y nos asustamos un poco. Estábamos bastante lejos de cualquier pueblo pero se le pasó en poco tiempo y volvió a la normalidad.

¿Qué les diríais a la gente que duda de si llevarse a su perro de viaje?

Si realmente está dudando es porque le apetece llevárselo. Las dudas vienen por todos los prejuicios y baches que nos pone la sociedad para viajar con ellos.Nosotros diríamos que se lo lleven, que puede que se pierdan algunas cosas, pero que sin duda ganarán en muchas otras más importantes. Te da una perspectiva totalmente diferente del viaje.

Por último si queréis añadir algo…

Animamos a la gente a que prueben a viajar con su perro al menos en una escapada corta primero, y a incluirlo en otros ámbitos de su vida. Su vida es mucho más corta que la nuestra, y se irán antes de que nos demos cuenta… Ellos nos dan mucho más de lo que a cambio reciben.

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¡Mil gracias chic@s por esta entrevista!

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